viernes, 19 de septiembre de 2008

VALLE DE TAMBO









Introducción

El valle de Tambo está ubicado en la costa sur del Perú, en la provincia de Islay, departamento y región Arequipa. Dese el punto de vista político comprende tres distritos: Cocachacra, capital Cocachacra, Deán Valdivia, capital La Curva y Punta de Punta, capital La Punta.
Antonio Raimondi lo llamó en 1863 "La Despensa de Arequipa" por la diversidad de sus productos agrícolas que se consumían en esta ciudad, en el Altiplano y en Bolivia. La caña de azúcar, el arroz y el ají le han dado fama.
Este artículo trata de la cuenca hidrográfica del río Tambo; la historia de la agricultura y en producción; sus problemas actuales y algunas posibles soluciones para su desarrollo.



La agricultura en el siglo XVIII
En este siglo, la agricultura se diversifica, aparecen los primeros cañaverales, se elabora azúcar, mieles y aguardientes. Entre 1774 y fines de siglo se reportaron seis haciendas de caña en Cocotea, una en Chucarapi, Cocachacra, Monte Grande, La Palma y Bombón y varias tierras de cultivos en los diferentes pagos, anexos y caseríos estaban concentradas en Cocotea, El Fiscal, Chucarapi, Pampa Blanca, Cocachacra, El Arenal, Monte Grande, Bombón, La Palma en donde se cultivaba ají, algodón, maíz y papas. Los productos agrícolas estaban afectos a los impuestos de la Receptoría de Alcabalas del Valle de Tambo y su sucursal de Cocotea, dependientes de la Caja Real de Arequipa.


A principios de este siglo fueron importantes los cañaverales de Bombón de propiedad de don Agustín Torres y La Palma del doctor Javier Benavides. En este siglo aumentaron las tierras de cultivo, se ganaron terrenos al río y a los bosques. El Deán Valdivia publicó en 1847 que en este valle habían olivares en El Boquerón, Cocachacra, Chucarapi y Cocotea y sus productos principales eran algodón, ají, maíz, arroz, azúcar, papas, camotes, frutas y diversas propias del valle; además, cuatro haciendas de caña en Cocotea de los Benavides y Olazábal, una en Caraquén, dos en Chucarapi, tres en Cocachacra y una en la Pampa.
La agricultura en el siglo XX

En este siglo se incrementó la producción de azúcar en las haciendas Pampa Blanca y Chucarapi y alcohol en Cocotea. También los cultivos de arroz, ají, maíz, papas, algodón, trigo, olivos, alfalfa y algunos frutales. Se mecanizó parcialmente la agricultura y se usaron abonos químicos. La decadencia de las haciendas azucareras empezó en la segunda mitad de este siglo, la Reforma Agraria de 1975 acabó por arruinar a estas haciendas y contribuyó a la disminución de la producción agrícola de todo el valle.
Haciendas de caña para azúcar. El cultivo de caña y la producción de azúcar propiciaron la formación de latifundios, pero subsistió la pequeña propiedad en forma de pequeños fundos dedicados a otros cultivos.
Pampa Blanca . Esta hacienda azucarera fue de propiedad de los Lira, a principios del siglo era la más floreciente del valle. El ingenio azucarero fue modernizado en 1905. Se reemplazó el horno por otro en 1914 y se adquirieron otros dos en 1925 y 1926. Construyeron un puente en el río Tambo y un ferrocarril de trocha angosta para el transporte de pasajeros y azúcar hasta La Ensenada , en donde se hacía el trasbordo al ferrocarril de Arequipa. Embellecieron el pago Pampa Blanca y la casa hacienda. En 1903 introdujeron la luz eléctrica en el valle de Tambo, antes que Arequipa. Construyeron un hermoso templo de estilo gótico dedicado a la Inmaculada Concepción , un teatro para óperas, un exótico jardín con plantas y flores extranjeras, incluyendo palmeras africanas, una piscina, una escuela y un mausoleo.
Chucarapi. Esta hacienda fue de propiedad de los señores López de Romaña quienes molían la caña en Pampa Blanca y utilizaban el mismo ferrocarril para el transporte del azúcar. En 1915 los Lira se enemistaron con los López de Romaña por lo que estos tuvieron que comprar un ingenio azucarero usado al año siguiente y luego otro en 1922, a lo que se sumó la construcción de su propio ferrocarril paralelo al de Pampa Blanca y un nuevo puente. Los López de Romaña se expandieron, compraron otros fundos en el valle, como los arroceros de los Muñoz Nájar y Bustamante en Santa María y Santa Domingo. Mientras Pampa Blanca permaneció encerrado en sus linderos de 400 hectáreas , Chucarapi llegó a tener 1200 hectáreas convirtiéndose en la hacienda azucarera más importante del sur del Perú.
Haciendas de caña para alcohol . En Chucarapi se obtenía alcohol como subproducto. En Cocotea, las haciendas de caña se dedicaban principalmente a la elaboración de alcoholes de primer jugo o directamente de la caña por medio de trapiches y alambiques, que estaban controlados por el Departamento de Alcohometría de la Caja de Depósitos y Recaudaciones. Estas haciendas fueron: Buenavista de propiedad de los señores Bedoya, cerca de El Toro, en donde funcionó temporalmente un pequeño ingenio azucarero; Haciendita de los señores Julio y Jorge López de Romaña, primos de los de Chucarapi, quienes absorbieron las haciendas Convalescencia, Haciendita, La Pampilla , San José y Checa; Santa María de la familia Salaverry en donde se instaló también un pequeño ingenio azucarero, y Quelgua del señor Murillo y La Pascana del señor Luis Muñoz.
Haciendas y fundos arroceros . No obstante que la caña desplazó al arroz, éste fue cultivado en varios fundos y chacras. El arroz era pelado o descascarado en los ingenios arroceros o landas de El Carrizal, Haciendita, La Pascana , Buena Vista, Ayanquera, La Laja (Sansón) y Santa Elena en Cocachacra, Santo Domingo en donde se instaló un pequeño ingenio azucarero, San Francisco, El Canto, El Medio, Veracruz, Santa María, El Arenal y El Pino.
Chacras. Las chacras y pequeños fundos de Punta de Bombón, Boquerón, La Curva , El Arenal, La Curva , algunas de Cocachacra, Ayanquera, El Toro, La Pascana , Haciendita, Checa, Quelgua, Carrizal - Huachirando no fueron absorbidas por las haciendas de caña, en sus tierras se cultivó arroz, maíz, trigo, ají, papas, camotes, zapallos, hortalizas y frutales. Se cultivó algodón en La Curva , Santo Domingo, El Boquerón y en Checa. Haciendita reemplazó parcialmente a la caña porque los impuestos al alcohol fueron altos.
La Reforma Agraria . La reforma agraria afectó a las dos haciendas azucareras y a otros fundos. La inversión en Pampa Blanca fue casi nula a partir de 1950, disminuyeron los terrenos de cultivo y empezó su decadencia. Chucarapi seguía pujante, pero sin nuevas inversiones en su ingenio azucarero. Los humos de la fundición de Ilo afectaron la producción agrícola del valle desde 1960. La estocada final la dio la Ley de Reforma Agraria del 18 de diciembre 1975, para entonces estas haciendas tenían deudas y los ingenios azucareros no estaban en buenas condiciones. Pampa Blanca fue absorbida por Chucarapi, y se convirtió en Cooperativa Agraria. Ahora es una Sociedad Anónima con un ligero aumento de capitales, renovación de parte del equipo y con un repunte de la producción azucarera.


La época de oro de la producción azucarera del valle de Tambo fue entre 1930 y 1960. En 1927 se cultivaron 1875 hectáreas de caña en doce haciendas en donde se elaboraba miel, chancaca, alcohol, azúcar blanca y moscabada. En 1938 se cultivaron 5000 hectáreas en todo el valle, de las cuales correspondieron 4500 a Cocachacra y 2500 a Punta de Bombón. En 1974 el área de cultivo de todo el valle se elevó a 8646 hectáreas y en 1986 a 9442 hectáreas , de las cuales 500 hectáreas correspondieron a terrenos ganados en Pampas Nuevas e Iberia en el Proyecto Especial de Rehabilitación de Tierras Costeras o PLAN REHATIC y por el Programa Nacional de Drenaje y Recuperación de Tierras o PRONADRET.

En 1991 se cultivaron 141 hectáreas de caña, 1300 de arroz, 1230 de papas, 500 de ajos, 320 de camotes, 320 de cebollas, 567 de maíz amarillo y 530 de olivos, entre otros productos. Se observa el decrecimiento de los cultivos de caña y el incremento de los cultivos de arroz y olivos.

El arroz ha sustituido en gran parte a la caña que siempre fue el símbolo de la agricultura de Tambo. Los cultivos de algodón y de trigo han sido abandonados, se ha intensificado el cultivo de cebollas, ajos, papas, maíz para forraje, alfalfa y olivos. Los árboles frutales son los tradicionales del valle: guayabas, pacaes, plátanos, etc.

Además del azúcar, alcohol y arroz, la fama de Tambo radicaba también en la miel de caña, chancacas, alfeñiques elaborados en algunas haciendas de Cocotea y Cocachacra, principalmente en La Laja y El Pino. En Santo Domingo, Cocachacra, se fabricaba aguardiente de caña, materia prima para el famoso "Anís Nájar de Arequipa". El maicillo era aprovechado para la fabricación de escobas en Cocachacra y en Santo Domingo. En El Arenal hubo una desmotadora de algodón con la cual se separaba la semilla. De estas industrias sólo quedan la del azúcar, las piladoras de arroz y la fabricación de escobas. Carlos Enrique Guillén Carrera fue pionero en el cultivo y envase de la aceituna para su comercialización.

AGROINDUSTRIA COMENTARIOS


El auge agrícola del valle de Tambo fue entre las décadas 20 y 60 del siglo XX. Tuvo su exponente en la agroindustria de las haciendas azucareras de Chucarapi y Pampa Blanca, en menor proporción en la elaboración de alcohol en Cocotea y la producción de arroz. La Central Chucarapi es ahora la única productora de azúcar y fuente importante de trabajo, pero sin llegar a los niveles de 1950. La producción de arroz está diversificada entre medianos y pequeños propietarios.
La agricultura de este valle debe estar basada en su rendimiento económico, en la recuperación de la extensión de la propiedad agrícola, en la elección de un determinado cultivo y en su tecnificación, pero es necesario dotarla de la cantidad de agua necesaria y evitar la pérdida de terrenos de cultivos por acción de las aguas del río Tambo.
La insuficiencia de agua para el valle de Tambo sigue siendo un problema. La represa de Pasto Grande sólo ha beneficiado a Moquegua. Se espera que el embalse Paltiture sea una solución. Para evitar la pérdida de terrenos agrícolas ocasionada por el desborde del río Tambo en algunos veranos o para ganar terrenos al lecho del río se deben construir diques o muros de contención en las riberas del río o reforzar los mismos en Carrizal-Huachirando, Quelgua, Santa María-Haciendita, El Toro, Ayanquera, Chucarapi-Cocachacra y La Pampilla-Punta de Bombón. La Reforma Agraria terminó con los latifundios y haciendas azucareras en el valle de Tambo, desde entonces aumentaron las pequeñas propiedades. Chucarapi tiene que competir ahora con las importaciones de azúcar. Las pequeñas propiedades están dedicadas a una diversidad de productos agrícolas, que sólo satisfacen las necesidades de la familia. Para tener un mejor rendimiento económico del agro habría que eliminar estos, para la formación de fundos con mayor hectareaje, ya sea por la asociación con otros u otra modalidad. Pero la solución no sólo es aumentar las áreas de cultivo y la producción sino que la agricultura debe ser tecnificada para obtener óptimos rendimientos. Un mal ejemplo es la pésima calidad de la caña de azúcar, que a veces parecen carrizos, una de las causa de la poca productividad es su bajo contenido de sacarosa. No dudo que existen organismos gubernamentales para estos fines, pero el común de los agricultores siguen utilizando las técnicas del abuelo.
Un buen precio en determinado producto induce que al año siguiente se intensifique la siembra del mismo, pero como hay superproducción, el precio decae. Al año siguiente es lo contrario. Falta un estudio de mercadeo agrícola a nivel regional y nacional para evitar superproducciones que afecten los precios de los productos obtenidos, y un ente regulador que diga qué productos son más rentables para una siembra determinada.
La agricultura que sólo satisface las necesidades de familia es un peligro para el Estado. La agricultura es un negocio, el agricultor debe considerase un empresario mediano o pequeño, como tal, el cultivo de un determinado producto debe tener previamente un estudio de inversión para conocer su factibilidad y rentabilidad para evitar sorpresas desagradables en la comercialización, principalmente en el precio. En este estudio, el financiamiento debe estar resuelto con aporte personal o por préstamos de entidades particulares u gubernamentales. El agricultor siempre ha trabajado sin capital propio, siempre estuvo esperanzado de los préstamos del Banco Agraria, el que generalmente condonaba deudas en perjuicio del Estado.
La facilidad para viajar al valle de Tambo desde Arequipa y viceversa hace que los principales dueños de tierras radiquen en Arequipa y sólo permanecen en el valle para supervisar su propiedad. Los dueños de las haciendas azucareras y arroceras vivían en el valle, esto les daba liderazgo, vivían sus problemas y eran gestores de las soluciones. Estoy seguro que ellos no hubiesen permitido que las aguas de la represa de Pasto Grande fuesen desviadas a Moquegua. Hubiesen intensificado las defensas de las riberas del río y habrían diversificado la producción con tecnología. No dudo que surgirán tambeños orgullosos de su tradición o dirigentes que luchen por el progreso de valle en todos los aspectos.
En 1875 existieron las siguientes haciendas de caña, en Cocotea: Checa, La Benavides , La Pampilla , Haciendita, Buena Vista, Pascana, Caraquén. En la parte baja y media del valle: Chucarapi, Pampa Blanca, Santo Domingo, Hacienda Vieja, Hacienda del Medio, Hacienda del Canto, El Pino, Bombón, San Francisco. Pampa Blanca fue la primera hacienda azucarera. A fines de este siglo tenía un ingenio azucarero, Chucarapi era la otra hacienda de caña.
Entre fines del XVIII y comienzos del XIX se produjeron 5000 arrobas de algodón, 10000 de ají, 1000 de maíz, 8000 de azúcar fuera de mieles, 2000 de aceite de oliva. En 1804 se reportaron 12000 arrobas de azúcar, además de mieles, aceite, algodón, ají.

La agricultura en el siglo XIX

La incipiente agricultura de este valle fue dramáticamente interrumpida por el desborde de un represamiento del río Tambo ocasionado por la erupción del volcán Huaynaputina el 19 de febrero de 1600. Este desborde arrasó con las plantaciones de caña de azúcar y otros cultivos existentes, se arruinó la agricultura y con ella los Cáceres, el valle fue abandonado por sus habitantes, hasta que en 1630 en que fue reanudada con gran sacrificio y trabajo. Los primeros agricultores de este valle fueron de Socabaya, Characato y Arequipa, quienes se asentaron aisladamente y formaron pequeñas chacras a lo largo de todo el valle, principalmente en Cocotea y en la parte baja de la margen izquierda en Iquitiri o Iquitire, ahora Bombón, que era el más importante y poblado del valle por lo que 1690 se quiso fundar ahí el pueblo y parroquia de Tambo. Cultivaron maíz, papas, ají, caña y olivos.

2 comentarios:

elvirafernandez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
elvirafernandez dijo...

Grave olvido
No menciona en su artículo a Benito Núñez Álvarez, dueño de las Haciendas El Arenal, El Boquerón y La Pascana, premiado por la Camara de Comercio por haber traído la Primera Piladora de arroz del Sur del Perú y fundador de los pueblos que llevan el nombre de las haciendas.